*La alcaldesa derrocha dinero del erario municipal para pagar los gastos del evento político en el centro de la ciudad
Por: LINOGOCHI
En Zacapu, lo que se anunció como un evento “informativo” terminó levantando más cejas que aplausos. La presidenta municipal, Mónica Valdez Pulido, convocó de manera formal —con papelería oficial del Ayuntamiento— a jefes de tenencia, encargados del orden y jefes de manzana para asistir a una reunión que, en los hechos, derivó en una asamblea del partido Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA).
El detalle no es menor, Porque una cosa es informar y otra muy distinta es usar la estructura institucional para movilizar gente a un acto partidista. Y ahí es donde la línea se borra… o de plano se cruza.
Acarreados, camiones y dinero público Al evento —donde incluso estuvo presente el gobernador del estado, Alfredo Ramírez Bedolla, además de funcionarios y diputados— llegaron cientos de personas trasladadas en autobuses presuntamente rentados por el propio Ayuntamiento.
La pregunta que flota en el aire es directa: ¿Cuánto costó ese operativo de movilización y de qué partida salió el recurso?
Porque si los camiones, el enlonado, mobiliario, la logística y la convocatoria se pagaron con dinero público, el asunto deja de ser político y entra al terreno de lo legal.
Discurso vs realidad Durante su intervención, la alcaldesa aseguró que Zacapu “ha cambiado en su forma de ser gobernado”. Pero el contraste pega fuerte: usar documentos oficiales para fines partidistas no suena precisamente a transformación institucional, sino a prácticas que, según el discurso de la llamada “cuarta transformación”, se buscaban erradicar.
¿Y la ley, apá? Aquí viene lo bueno. La utilización de recursos públicos con fines políticos podría configurar faltas administrativas graves e incluso delitos electorales. La duda es si alguna autoridad —como el órgano interno de control municipal o instancias electorales— tomará cartas en el asunto o si todo quedará en el clásico “no pasa nada”.
Porque más allá del discurso, la rendición de cuentas no es opcional. Y menos cuando se juega con recursos que son de todos.
La pelota está en la cancha de la alcaldesa Ahora toca escuchar la versión de “Moni” Valdez. ¿Cómo justifica el uso de papelería oficial para una convocatoria partidista? ¿Quién autorizó el gasto de transporte? ¿Existe documentación que respalde esos movimientos?
En Zacapu, la narrativa de cambio está bajo lupa. Y como dicen en corto: una cosa es predicar transformación… y otra muy distinta practicarla.
