Por: Jaime Valencia Adame
Morelia, Michoacán.- Carlos Torres Piña, fiscal general del estado, con licencia, presentó su renuncia al cargo, luego de asumir la coordinación estatal de Defensa de la Transformación y la Soberanía.
A través de un oficio dirigido a Baltazar Gaona García, presidente del Congreso de Michoacán, el coordinador morenista solicitó a los legisladores la aprobación de su renuncia.
“Esta decisión responde a una reflexión personal y responsable sobre la siguiente etapa de mi vida pública y a la voluntad de dedicar mis esfuerzos a nuevos proyectos que me permitan contribuir, desde un ámbito más amplio, al bienestar de la ciudadanía michoacana”, señaló el fiscal con licencia.
Torres Piña consideró que, por respeto a la autonomía de la FGE y a la naturaleza de sus funciones, es que debe separarse definitivamente del cargo.
En el documento, explicó que estar al frente de la Fiscalía “me permitió conocer, desde una dimensión distinta y profundamente humana, el dolor que enfrentan muchas familias de Michoacán. Escuchar a las víctimas, conocer sus historias y comprender las dificultades que atraviesan, fortaleció mi convicción de que toda institución debe poner en el centro de sus decisiones la dignidad de las personas”.
Tras su periodo al frente de la FGE, consideró que, detrás de cada denuncia existe una vida afectada, una familia que espera respuestas y una legítima exigencia de ser escuchada y atendida, por ello recordó que durante su gestión impulsó una transformación orientada a la atención cercana y prioritaria de las víctimas.
Durante su paso al frente de la Fiscalía, la institución reportó una impunidad penal de 67.68 por ciento, frente a una media nacional de 89.42 por ciento.
En ese mismo periodo, los recursos recuperados a favor de las víctimas pasaron de 38.5 a 74.9 millones de pesos.
Otro de sus logros, fue la reestructuración institucional que incorporó cinco vicefiscalías y la construcción del Plan de Persecución de Delitos 2025-2034, para priorizar investigaciones, fortalecer la atención a víctimas y modernizar los procesos de la institución.
Los mandamientos judiciales cumplimentados sin detenido previo pasaron de 212 entre julio de 2024 y mayo de 2025 a 477 entre julio de 2025 y mayo de 2026, un incremento cercano al 125 por ciento. En el mismo periodo comparativo, las vinculaciones a proceso aumentaron 20.9 por ciento, mientras las determinaciones de no ejercicio de la acción penal disminuyeron 53.1 por ciento y los archivos temporales 44.7 por ciento.
En el combate a la extorsión, durante la gestión se reportaron 223 carpetas de investigación, 3 mil 714 denuncias en línea, la detención de 85 personas, entre ellas seis objetivos identificados como líderes regionales, y acciones que llevaron a la desarticulación de 11 bandas.
También se informaron 19 sentencias por extorsión agravada mediante procedimiento abreviado y seis obtenidas en juicio oral.
¿Qué sigue tras la renuncia?
Tras la decisión de Carlos Torres Piña, el Congreso del Estado debe sesionar y aprobar formalmente la solicitud de separación definitiva del cargo.
Mientras se designa al nuevo fiscal, la FGE quedará provisionalmente bajo la conducción del vicefiscal Israel Vega Rodríguez, en tanto, el Congreso deberá iniciar el procedimiento constitucional para elegir al nuevo titular.
Un primer paso, es que el Congreso de Michoacán emita la convocatoria pública y reciba las postulaciones.
De las personas que cumplan los requisitos, el Congreso selecciona una lista de 10 perfiles y la envía al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla.
El mandatario elige tres nombres de esa lista y devuelve una terna al Congreso.
Finalmente, los diputados eligen al fiscal entre esos tres perfiles, con el voto de las dos terceras partes de sus integrantes.
